PRIMER PREMIO: "Año tras año"

Por Jordi Peró Enjaume

Siempre que puedo intento seguir y fotografiar todos aquellos fenómenos meteorológicos que ocurren a mi alrededor y, cada año, me sorprendo más de las maravillas que se pueden contemplar con solo alzar la vista al cielo

Foto 1- 16-2-2013. Carretera del Puerto de la Bonaigua, Lleida.
El puerto estuvo más de 40 días cerrado, por acumulaciones de más de 7m. de altura.



Foto 2- 6-4-2013. Vall Fosca, Lleida.
La ventisca o "torb" es el peor enemigo en las altas cumbres, como ésta de Montsent de Pallars, con casi 3000 msm.



Foto 3- 29-5-2013. Torallola, Lleida.
Panorámica de un arcoíris doble, una tarde de primavera junto al pantano de Sant Antoni.



Foto 4- 18-7-2013. Talarn, Lleida.
Las compuertas del Pantano de Sant Antoni de Talarn estuvieron dos meses abiertas. El conjunto torment-cascada será difícil de repetir.



Foto 5- 8-7-2013. Tremp, Lleida.
Un principio de verano con muchas más tormentas en el pre pirineo, hicieron que los atardecer nos regalaran firmas en el cielo como ésta.



Foto 6- 14-7-2013. Montsec D’Ares, Lleida .
A 1600 msnm. es difícil de explicar las sensaciones que se tienen al estar cara a cara, y tan cerca, de una tormenta de este calibre.



Foto 7- 10-9-2013. Pantano de Terradets, Lleida.
Perseguir tormentas por la comarca es una buena distracción, sobre todo si tienes recompensas visuales como ésta.



Foto 8- 17-2-2013. Claret, Lleida.
Las neblinas del invieno siempre dan contraluces mágicos y relieves casi imposibles de ver en otras épocas del año.



Foto 9- 23-10-2013. Figols de Tremp, Lleida.
Las clásicas nieblas de la Conca de Tremp siempre dan buenos y relajantes momentos.



Foto 10- 5-11-2013. Vall Fosca, Lleida.
Un arcoíris estático durante mas de 4 horas, en el límite de la precipitación en forma de nieve.

SEGUNDO PREMIO: "Cencellada en el Canal de Castilla"

Por Guillermo Quintanilla Benavente

La cencellada blanca es un depósito de hielo constituido por gránulos más o menos separados por inclusiones de aire, algunas veces decorados con ramificaciones cristalinas.

La cencellada blanca se forma por congelación rápida de gotitas muy pequeñas de agua en subfusión sobre los objetos envueltos por la niebla helada. Si son verticales, resulta habitual la formación de láminas de hielo duro, a modo de banderas, que crecen, a veces varios decímetros, en dirección contraria y cara al viento que empuja hacia ellos la niebla helada. En el suelo, o cerca del suelo, la cencellada se deposita sobre los objetos, principalmente sobre sus superficies expuestas al viento y en particular, sobre sus partes puntiagudas y sus aristas. Este depósito es debido a la congelación de las gotitas subfundidas de niebla o, en las regiones montañosas, a la congelación de gotitas de nubes en subfusión.

En torno al Canal de Castilla, lo cual favorece la niebla y humedad y a una altitud considerable como está la meseta castellana, tenemos la oportunidad, si el viento acompaña, de observar este fenómeno tan espectacular que nos regala el invierno…sólo tenemos que aprovechar el regalo y salir con nuestra cámara al amanecer, que es cuando la niebla y las bajas temperaturas han hecho su trabajo artístico y antes de que el sol de la mañana derrita estas curiosas formaciones.

En las fotografías vemos este revestimiento de hielo blanco sobre las ramas mucho más evidente en unas zonas que en otras a tan sólo unos metros debido a la orientación de los árboles, y es, especialmente espectacular verlo sobre las finas ramas tupidas de un sauce (imagen 4).

No os perdáis este fenómeno, y los que vivís en zonas donde se da con relativa frecuencia no os olvidéis de echar un vistazo por la ventana antes de ir a dormir porque…si hace mucho frío, hay niebla y un ligero viento, merece la pena poner el despertador,ya que hay posibilidades de ver una buena cencellada al día siguiente.

Foto 1- (8-12-2013)



Foto 2- (9-12-2013)



Foto 3- (8-12-2013)



Foto 4- (8-12-2013)



Foto 5- (8-12-2013)



Foto 6- (9-12-2013)



Foto 7- (8-12-2013)



Foto 8- (8-12-2013)



Foto 9- (8-12-2013)

TERCER PREMIO: "Una ilusión hecha realidad"

Por Antonio Ontangas Jarque

Una de las cosas que se suele comentar que hay que intentar hacer en esta vida, es ver uno de los más bellos espectáculos que nos ofrece la Naturaleza, las auroras boreales. Como aficionado a la fotografía y amante de la Naturaleza hace mucho tiempo que tengo la ilusión por verlas y fotografiarlas en directo.

Este año 2013 he tenido la oportunidad de desplazarme para tal fin a la localidad de Saariselkä, a 68º de latitud Norte, en la Laponia finlandesa. En las cuatro noches que salí en su busca, con temperaturas que rondaban entre los -15 ºC y -20 ºC, tuve la suerte de verlas. Aunque fue en la tercera, de la cual forman parte la mayoría de imágenes de este reportaje, cuando pude disfrutar de su presencia sinuosa y danzante en los oscuros cielos de Laponia.

Numerosas son las explicaciones científicas y las narraciones populares sobre las auroras. De lo que he podido leer al respecto, me impactó mucho la que aparecía en un artículo en el que se comentaba que una de las creencias populares es que las auroras eran las luces de las antorchas de los muertos cuando salían en las frías noches de invierno a la caza de los vivos. Impresionante, para poner la carne de gallina, al igual que se te pone cuando tienes la oportunidad de verlas en directo.

Sólo decir que fue una gran satisfacción que espero pode repetir en cuanto tenga ocasión.

He aquí diez imágenes de las auroras que pude ver y fotografiar en dos noches inolvidables, la del 8 al 9 de marzo (las dos primeras fotos), y la del 10 al 11 de marzo de 2013 (las siguientes ocho fotografías) , todas ellas tomadas desde Saariselkä (Finlandia).

Foto 1-



Foto 2-



Foto 3-



Foto 4-



Foto 5-



Foto 6-



Foto 7-



Foto 8-



Foto 9-



Foto 10-